EL BUEN PASTOR
05.05.2012 09:05
EL BUEN PASTOR
Hay paz en el rebaño del amado
pastor que con tus silbos amorosos
recoges las ovejas en la tarde
y vigilas sus sueños apacibles.
Atento a los aullidos de las fieras
de mañana las llamas dulcemente
y salen del redil alegremente
siguiendo tus pisadas con confianza.
Las conduces a pastos abundantes
manantiales de agua les ofreces
paciente con la oveja retrasada
con cariño la esperas y la besas.
Y cuando ella se aleja de tu lado
con premura aseguras el rebaño
y sales en su búsqueda angustiado
con esmero la buscas en el campo.
